El final del programa del transbordador espacial de NASA supuso una oportunidad para el programa espacial ruso, en especial para el ganador del premio Business Initiative Directions (BID), Khrunichev State Research and Production Space Center

Una de las instituciones más importantes del programa espacial ruso premiada por BID fue Khrunichev State Research and Production Space Center

NASA pagará a Rusia unos considerables 50 millones de dólares por asiento para mandar a astronautas americanos a diferentes misiones. Hoy en día, Khrunichev representa un 30% del mercado aeroespacial global.

Anatoly Kiselev, Director General del Khrunichev State Research and Production Space Center, que trabaja para la agencia espacial rusa
Los Estados Unidos retiró el programa espacial de la NASA en julio del 2011 después de la terminación del proyecto de 100 mil millones de dólares de la Estación Espacial Internacional y con ello acabaron los 50 años de reinado de la exploración espacial. El final del viaje de doce días del transbordador espacial Atlantis no fue especialmente interesante comparado con las anteriores 134 misiones. La tripulación americana de cuatro astronautas, con una tripulación menor a la habitual de seis o siete, fue la responsable de enviar suministros y transportar antiguo equipamiento y basura de vuelta a la Tierra. Llevaban a bordo más de cinco toneladas de comida, ropa, ordenadores, recambios y equipamiento científico para poder vivir en la estación otros seis meses hasta el siguiente envío. La estación depende de los programas espaciales de Rusia, Europa y Japón para que les lleguen suministros. La NASA pagará a Rusia unos considerables 50 millones de dólares por asiento para mandar a astronautas americanos a diferentes misiones.

 

Esto supone una buena oportunidad para el ganador del premio BID, el Khrunichev State Research and Production Space Centre, el cual es una de las piedras angulares de la industria aeroespacial rusa. Se ha convertido en uno de los centros de producción espaciales más grandes del mundo, que sirve a la industria de las telecomunicaciones por satélite, así como a los programas espaciales internacionales y a los de Rusia. El centro trabaja con 45 empresas diferentes en 22 países de todo el mundo, incluyendo a otros ganadores del premio BID a la calidad, Aircompany Polet. La empresa con sede en Moscú produce una diversa línea de productos incluyendo lanzaderas, satélites de observación terrestres y de comunicación, motores para cohetes y módulos de estación espacial, representando más del 30% del mercado aeroespacial global con un volumen de ventas que se ha quintuplicado en los últimos seis años, llegando a un total de más de mil millones de dólares en 2011, lo que supone un aumento del 20% con respecto al año anterior.

 

En un esfuerzo conjunto entre Khrunichev y Lockheed Martin, la empresa aeroespacial internacional americana y la empresa asociada rusa Energia, fundaron International Launch Services (ILS). ILS tiene los derechos exclusivos de la venta internacional de los servicios de lanzamiento del cohete comercial Proton. Proton es uno de los primeros vehículos de lanzamiento del mundo y el más grande de su categoría fabricado en Rusia. Ha sido utilizado en más de 360 misiones interplanetarias y geoestacionarias y ostenta un récord de fiabilidad de más del 95%, siendo la principal lanzadera del programa espacial ruso. Desde 2008, Khrunichev se convirtió en el accionista mayoritario de ILS.

 

Como resultado de sus extraordinarios logros en la industria aeroespacial y su incansable compromiso con la innovación y la calidad, BID reconoce la excelencia de Khrunichev State Research and Production Space Centre mediante el galardón International Arch of Europe en París.

 

BID fue fundada en 1986 por José E. Prieto, el creador del modelo QC100 TQM (Total Quality Management). El modelo QC100 TQM es el resultado de muchos años de dedicación de profesionales incluyendo a ingenieros, físicos, matemáticos, economistas, sociólogos y periodistas, además de especialistas en la gestión de negocios, que han trabajado para definir la filosofía y el moderno concepto de calidad. A los candidatos propuestos para el premio se les evalúa según siete criterios que contribuyen al éxito del marketing de calidad: excelencia, innovación, satisfacción al cliente, tecnología, liderazgo, plan estratégico y resultados de negocios. El premio BID y el modelo QC100 TQM permite a la gente de negocios consolidar y mejorar su posición como empresa global.